Rol y frikadas varias.

Críticas

Mad Men acaba (de momento)

Amigos, se acabó lo bueno. Mad Men ha terminado. Pero sólo temporalmente, no entren en shock.

Como homenaje, ahí va mi pequeña crítica-reseña:

Nunca vi una serie tan bien hecha como ésta. Y digo bien hecha sin referirme a fotografía y guiones, porque la serie a veces tiene sus altibajos en lo que a ritmo se refiere, y con respecto a lo primero no tengo ni idea, con lo que no puedo opinar de lo que no sé. Sin embargo, me parece una obra maestra.

Plasma los años 60 de una forma genial, sin tapujos, ignorando lo políticamente correcto, simplemente enseñándonos lo que había. Y punto. Y a quien no le guste ver a los protagonistas fumar mientras comen o según se levantan, que no mire. Porque es una de esas pocas producciones donde el rigor histórico es una base de su producto. Una serie donde las protagonistas son pocas, donde como excepción una de ellas acaba siendo creativa, y aún así la siguen tratando como “una más”. Una serie donde en el primer capítulo oyes decir que lo más importante es conseguir un buen marido.

La gente bebe, mucho, porque era lo que se hacía por ese entonces. ¿Y gente negra? De limpiadores y ascensoristas, dos personas tienen parejas negras, y ya verán como acaban. Ea, es políticamente incorrecto ahora, pero era lo que había. No se puede cambiar la historia sólo porque no nos gusten algunas partes. Y Mad Men lo asume.

Como se ha visto en los periódicos incluso, Mad men ha creado moda, se recuperan incluso estilos que aparecen en la serie. Se vuelve la vista hacia atrás y el resultado es magnífico.

Además, los personajes no son clichés. Cada uno tiene su parte buena y su parte mala. De hecho, si aún no la han visto, acostúmbrense a no coger demasiado cariño a la gente, porque según llegas a la conclusión de que un personaje es una buena persona, le mete tal puñalada a otro que tu opinión cambia completamente para luego, un par de capítulos después, decir que no es tan mala persona… O al revés, crees que uno es un capullo integral y luego le sale el rejo buenazo. Otros son capullos siempre. Vamos, que no todo es blanco o negro.

La serie engancha, engancha por lo que te cuenta, engancha por lo que ves, y engancha sobre todo por los detalles, por como se te retuerce el estómago al ver un restaurante lleno de humo y a los protagonistas comiéndose un filete mientras fuman y beben whisky. Y son ellos, los detalles, los que hacen de esta producción una de las grandes, que se acaba, por desgracia, hasta dentro de nueve largos meses, pero nos deja un gran sabor de boca.

Esperemos que sus creadores estén pensando en hacer algo, al menos, tan bueno como las temporadas anteriores.

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